Cocinando en Reading: Bizcocho de mousse de limón


Ingredientes:
- 3 huevos
- 1 mousse de limón
- 2 medidas de azúcar (la medida es el envase del mousse)
- 1 medida de aceite girasol
- 3 medidas dev harina
- 1 sobre de levadura




Preparación:
Encendemos el horno a unos 180 grados y dejamos precalentar.

En un bol ponemos los tres huevos, el mousse y las dos medidas de azúcar.

Batimos hasta que nos quede homogéneo.

 Añadimos la medida de aceite y batimos nuevamente.
 

A continuación ponemos las tres medidas de harina y el sobre de levadura. Mezclamos y batimos hasta conseguir una masa homogénea (que no queden grumos).


Preparamos el recipiente donde vayamos a hacer el bizcocho. A mi me gusta poner papel vegetal en la base.

Echamos la masa en el recipiente y lo introducimos al horno que tenemos ya precalentado a 180 grados.

Lo dejamos unos 25 minutos; veremos que ha subido y está dorado.
Apagamos el horno pero dejamos el bizcocho dentro hasta que se temple, para que no baje.

 

Ya tenemos nuestro bizcocho. ¡¡ Ummmm..... delicioso¡¡

 

Zumos y deporte, una combinación perfecta


Para mantener una adecuada salud física, es necesario hacer deporte e hidratarse de forma correcta, antes, durante y después del mismo. Por ello, el consumo de los zumos de frutas y verduras es altamente recomendable por los nutrientes que aportan y por su valor energético.
 
El Índice Glucémico (I.G.) indica en qué medida los alimentos que contienen carbohidratos elevan la glucosa en la sangre. Conocer el I.G. de cada tipo de fruta es fundamental para saber cuál es la ingesta correcta en cada momento del día. Las frutas con I.G. bajo, como la naranja, melocotón, manzana, pera, fresas, cerezas y ciruelas son idóneas para ingerir antes del entrenamiento, ya que los azúcares que contienen se asimilan de forma más lenta, lo que contribuirá a aumentar la energía durante un periodo de tiempo mayor. En cambio, las frutas con un I.G. alto, como el zumo de sandía, melón o plátano, equivale a una mayor asimilación de los azúcares y de los hidratos de carbono,  por lo que facilita la recuperación de energía y la hidratación del organismo.


Los zumos verdes se han convertido en un cocktail de vitaminas, minerales, enzimas y fitonutrientes que protegen y fortalecen el cuerpo, además de convertirse en la alternativa ideal para desintoxicar el organismo en momentos de exceso. Son zumos hechos con vegetales de hoja verde (espinacas, lechuga, col, brócoli, berros, acelgas, perejil, etc.) con el toque dulce de la fruta.

Los vegetales son ricos en clorofila, que fomenta el proceso de oxigenación de la sangre, por lo que aumenta el rendimiento deportivo gracias a la regeneración continua del oxígeno. Asimismo, estos zumos regulan el tránsito intestinal debido a sus propiedades antioxidantes.

Durante el ejercicio, al sudar expulsamos grandes cantidades de agua y de minerales del cuerpo, además de lo que se emplea de manera natural por el organismo. Los zumos verdes  contribuyen a la hidratación adecuada y reponen los minerales perdidos, dos aportes muy útiles para el cuerpo tras obligarlo a alcanzar el máximo rendimiento. Además, las verduras que se ingieren mediante los zumos verdes contienen una gran cantidad de componentes regeneradores. De esta manera, facilitan la recuperación de los tejidos musculares, que sufren micro-roturas durante las rutinas deportivas, que se reparan y se fortalecen posteriormente durante el descanso.
Los zumos de los deportistas
El aporte energético de cada zumo varía en función de la elección de frutas y verduras que se escojan para su elaboración.
1.- Sandía: Para un aporte extra de energía hay que decantarse por frutas con un alto I.G.. La sandía está compuesta por un 92% de agua, por lo que la hidratación está asegurada. Según un estudio publicado en el Journal of Agricultural Food and Chemistry, el consumo de zumo de sandía antes de un entrenamiento contribuye a disminuir la frecuencia cardiaca y previene el dolor muscular al día siguiente.

2.- Naranja: El zumo de naranja con cantidades importantes de vitamina C, ácido fólico, provitamina A y minerales, es una buena opción para antes del ejercicio, ya que contribuye al aporte energético en el transcurso del entrenamiento. Su consumo diario previene la aparición de algunas dolencias estomacales, como gastritis, úlceras gastroduodenales, diarreas o indigestiones. Al contener propiedades alcalinizantes que ayudan a disolver los ácidos,  se impide que estos se sedimenten en los riñones.

3.- Granada: Según un estudio de la Universidad Miguel Hernández de Elche, el consumo de zumo de granada es adecuado  para los deportistas inmersos en el mundo del running y las maratones, ya que su consumo regular incrementa la resistencia y contribuye a la rápida recuperación del deportista. Esto es así, gracias a su alto I.G., que favorece la regeneración de glucógeno post-ejercicio al aprovechar el ritmo acelerado del metabolismo. Además, disminuye los niveles de colesterol y reduce la percepción de ansiedad, habitual antes de comenzar la carrera.

4.- Remolacha: El zumo de remolacha cuenta con una alta dosis de nitrato. Su ingesta continua (entre 3 y 15 días) o única (una sola dosis antes del ejercicio) aumenta el rendimiento deportivo, tanto para ejercicio de baja como de alta intensidad. Así mismo, prolonga la capacidad de hacer ejercicio hasta en un 16%, ya que incrementa los niveles de estamina, y reduce el consumo de oxígeno permitiendo que la misma cantidad de ejercicio físico canse menos.