Mantener a raya la báscula estas Navidades

 

Año tras año, durante las fiestas navideñas se suelen cometer excesos ya que normalmente se asocian las celebraciones a comidas copiosas y muy calóricas, así como a un aumento de ingesta de bebidas alcohólicas.

 

Durante la Navidad se puede llegar a triplicar el consumo de alimentos en relación con una dieta equilibrada y sana habitual. Con el fin de no excederse y pudiendo disfrutar igualmente de las fiestas, desde el Instituto de Obesidad, te proponen una serie de consejos:
 
Para cocinar los alimentos…
Elegir técnicas culinarias que menos cantidad de grasa aporten a los alimentos.
Al vapor, hervido o cocido.
Rehogado: especialmente para verduras.
Horno-asado: ideal para cualquier tipo de alimento, es una de las mejores técnicas de cocción, se elaboran alimentos con muy poca cantidad de grasa.
Papillote: se envuelve el alimento en papel de aluminio y se introduce en el horno, el tiempo necesario para la cocción oscila entre 15-20 minutos pero depende del tipo y la cantidad de alimento, normalmente esta técnica se utiliza para patatas, verduras y pescados.
Plancha: perfecta para todo tipo de carnes, pescados y algunas verduras. 




Seleccionar alimentos con bajo contenido graso y de azúcares

En cuanto a las carnes, elegir preferiblemente los cortes magros que tienen bajo contenido en grasa: lomo, solomillo y pernil mientras que si son de carne de vaca es mejor escoger el solomillo.

Antes de cocinar, retirar las partes grasas que se encuentren a la vista y que puedan desprenderse durante la cocción.


Es mejor adobar las carnes con especias, hierbas aromáticas y poca cantidad de aceite. Los aliños y salsas deben ingerirse con moderación y es aconsejable evitar las salsas grasas fabricadas industrialmente. Mucho mejor elaborarlas en casa.
 

El pescado fresco debe ser firme, elástico, aspecto húmedo y olor suave. Tanto los pescados blancos como los azules cuentan con una composición grasa muy beneficiosa al igual que la mayoría de los mariscos que tienen un bajo contenido de grasas saturadas.



Los lácteos deben ser desnatados y los caldos de carne, ave y pescado se deben desgrasar en frío.


"Un buen inicio antes de las comidas navideñas principales es ingerir caldos calientes como primer plato, no a base de cremas, contribuye a reducir el apetito y prepara al estómago para la digestión.


 
Evitar las patatas fritas y optar por elaborar la patata hervida, asada, al microondas o en puré con leche semidesnatada o desnatada y poco aceite o mantequilla. Otras opciones de guarnición sanas son: champiñones o setas salteadas con poco aceite, pimientos rojos o verdes asados, verduras en papillote (calabacín, berenjena, brécol…), rehogado de verduras (ajo, cebolla, pimiento verde, calabacín y tomate; o bien, ajo, cebolla, pimiento rojo, berenjena y tomate, también se le puede añadir un poquito de jamón serrano) o las muy variadas ensaladas. No hay que olvidarse de los espárragos trigueros o los guisantes salteados con ajo, jamón, etc.
Se puede crear una gran variedad de guarniciones que acompañen a los platos principales.




Ingerir bebidas alcohólicas con la mayor restricción posible

El alcohol, a diferencia de los alimentos, aporta calorías sin dotar de nutrientes, es decir, proporciona energía no aprovechable para el organismo y ésta en exceso se almacena en el organismo en forma de grasas.

Cuando el vino u otras bebidas alcohólicas se utilizan para cocinar alimentos no existe un problema ya que el alcohol se evapora al someterlo a cualquier técnica culinaria que implique suministrar calor. 


Pero en el caso de consumir bebidas alcohólicas, es preferible tomar las blancas (vodka, Martini blanco, ginebra…) que las oscuras (ron, whisky, brandy…), ya que estas últimas a parte del alcohol contienen bastantes azúcares simples. 

No olvides acompañar las comidas con agua mineral en lugar de bebidas refrescantes carbonatadas que aportan gran cantidad de azúcares y gas, lo que dificulta la digestión.
 



 
Es importante masticar despacio, centrarse en el plato que se está ingiriendo, lo que favorece que se saboree la comida y tomar consciencia de las cantidades que se están ingiriendo. 

Asimismo, se recomienda, no olvidar la importancia del desayuno, la comida más importante del día. Un buen desayuno evita cometer excesos a lo largo del día. 


Los estudios demuestran que cuando una persona se enfrenta a una variedad de alimentos con diferentes gustos, texturas, olores, formas y colores, se come más, independientemente de si se tiene hambre o no. 

Se deben escoger los alimentos bajos en calorías (ensaladas verdes frondosas, platos de verduras y proteínas magras, y tomando porciones más pequeñas de los más ricos). De esa forma, se puede comer una mayor cantidad de alimentos pero reduciendo las calorías y sin la necesidad de sentirse cohibido

Si la sensación de saciedad ya está presente y no se quiere comer más, una buena opción es mantener el paladar fresco (caramelos, chicles…), ya que contribuye al aumento de sensación de plenitud y aleja de nuevas tentaciones. 

Otra estrategia eficaz es abusar de la fibra. Con el calendario marcado por delante de las comidas y cenas señaladas, es aconsejable ingerir en abundancia durante el día y en las comidas que no son de festejo más alimentos ricos en fibra (pan integral, verduras, legumbres y frutas), porque ayudan a eliminar y proporcionan sensación de saciedad.




¡¡Felices Fiestas¡¡

 

La carne de vacuno, protagonista en Navidad


Llega la Navidad y, con ella, la ocasión perfecta para dar rienda suelta a las capacidades gastronómicas de nuestros alimentos. 

España dispone de un extenso abanico de productos de calidad reconocida dentro y fuera de nuestras fronteras que adquieren durante estas fechas un brillo especial. 

Uno de ellos es la carne de vacuno, protagonista tanto en celebraciones con un cariz más familiar, como las cenas de Nochebuena y Nochevieja o las comidas de Navidad o Año Nuevo, como en encuentros más festivos, como las cenas de empresa o de amigos que se suceden durante estos días. 

La carne de vacuno es la elección perfecta a la hora de plantear menús navideños por las numerosas posibilidades que ofrece. 

Empezando por el tipo de animal, la carne puede ser de ternera, blanda y escasamente engrasada; de añojo, más consistente que la anterior y de una coloración rosada; de novilla/novillo, muy sabrosa; y de vacuno mayor, de carne más rojiza e igualmente apetitosa. Asimismo, los consumidores pueden optar por distintos cortes, eligiendo de esta manera aquellos que más se adecúen a sus gustos y expectativas. Es importante tener en cuenta las características y adecuación de cada una de las piezas, ya que los distintos cortes del vacuno tienen características propias que los hacen adecuados para una u otra preparación. 

De todas estas opciones, destaca la aptitud culinaria del solomillo, el lomo alto y el lomo bajo, considerados los cortes de mayor calidad. Sus características los convierten en ideales para cocinar en estas fiestas. En el caso del solomillo, la joya de la corona, su pronunciada terneza lo hace ideal para asar entero, aunque también es tendencia consumirlo crudo, en steak tartar.

Por su parte, del lomo alto, salen entrecots y chuletones e incluso se puede experimentar con roast beef al más puro estilo anglosajón. En cuanto al lomo bajo, tierno al igual que el alto, se puede asar entero o en filetes de mayor grosor.
 

Como regla general, el consumidor ha de tener en cuenta que, para obtener la mayor terneza, cuanto mayor sea la calidad de una carne, su cocinado debe hacerse a mayor temperatura y menos tiempo.

Además de las sencillas preparaciones a la plancha o a la parrilla acompañadas de sal y algunas especias, suficiente para disfrutar este tipo de carnes en el día a día, para las fiestas se puede buscar siempre un toque más especial o sofisticado con el que sorprender a nuestros comensales.




Desde la Organización Interprofesional de la Carne de Vacuno (PROVACUNO) se anima a sacar partido de las características de este producto, un alimento muy completo que ofrece principios nutritivos fundamentales y al tiempo supone un producto premium, ya que con las diferentes partes de la canal se pueden crear platos que, cubren plenamente las mayores exigencias gastronómicas.


Cómo elegir una buena carne de cordero



Llegadas las fiestas navideñas, 
la carne de cordero se convierte en protagonista indiscutible en la mesa de todos los españoles

 
Las diez claves a seguir para elegir la mejor carne de cordero que presidirá nuestra mesa. 

1.Atender al etiquetado antes de comprar, para conocer los aspectos esenciales de la carne que debemos tener en cuenta: procedencia, fecha de sacrificio, parte del animal, peso, etc. Además, la certificación de un sello de calidad como una Denominación de Origen o IGP nos garantiza las cualidades y calidades que especifican y exigen los Consejos Reguladores.

2.Conocer el producto. Antes de comprar, debemos conocer la carne que vamos a consumir y sus valores nutricionales. La carne de cordero es un alimento muy presente en la Dieta Mediterránea, destaca por su riqueza en proteínas de alto valor biológico, un alto contenido en vitaminas del grupo B y un grado de grasa del 30%. Por todo ello, resulta un alimento perfecto para incluirlo en la dieta semanal y, más aún, en los fríos días de invierno.

3.Carne fresca y firme. Debe tener un aspecto seco, firme y con la mínima humedad posible. La carne debe estar oreada y reposada durante unos días para que el músculo rompa la fibra y la carne se vuelva más tierna.

4.El color. La carne de cordero debe tener un color rosa natural y, dependiendo de la edad del animal (lechal, recental o pascual), será más o menos intenso. La carne nunca debe mostrar colores ocres o grisáceos; ambos son síntomas de oxidación, lo que repercute en su frescura y sabor.

5.La cantidad de grasa. La grasa determina la jugosidad de la carne a la hora de cocinarla. Por ello, debemos saber que la cantidad de grasa del cordero depende de la edad y alimentación del animal, debe ser equilibrada y estar repartida en toda la pieza.

6.Estructura del animal. La masa muscular de una canal de cordero debe estar proporcionada, es decir, no estar ni demasiado musculada ni tampoco delgada, una característica que hemos de tener en cuenta porque de nuevo dependerá de la edad y la raza del animal.

7.El Corte. A la hora de elegir una pieza de cordero, el corte es uno de los aspectos más importantes, ya que nos facilitará su preparación. Debe ser limpio, los huesos no deben aparecer astillados o partidos -en los cortes grandes, los huesos preferiblemente deben estar enteros- y su interior tiene que presentar trazas de sangre, síntoma que nos revela que el sacrifico del animal es reciente.

Además, es conveniente fijarnos en que no haya a la vista marcas de sangre concentradas en zonas concretas de la carne o magulladuras, ya que puede indicar que la pieza ha sido golpeada.

8.Forma de cocinar.  El cordero es un tipo de carne tradicionalmente de gran rendimiento cárnico,  lo que significa que es muy versátil a la hora de aprovechar toda su carne en sus distintos cortes.  Si bien, es preferible conoce rde antemano cómo vamos a prepararlo para elegir la pieza adecuada.

Medallones, tournedo, filete de pierna, churrasco, churrasquitos, filete de carillón, collares, pincho moruno, brocheta y hamburguesa son algunos de los nuevos cortes y presentaciones que adaptan la carne de ovino a los usos de la cocina actual.

9.Cómo conservarla. Aunque lo ideal es adquirir la carne y consumirla lo más fresca posible y cuanto antes, en fechas tan señaladas como Noche Buena, Navidad o Año Nuevo, la compra se hace con antelación. Por ello, debemos saber que, si no se va a consumir en el mismo día, es necesario conservar la carne a una temperatura de 4 grados en nevera o proceder a congelarla, si fuésemos a reservarla para un periodo de siete días o más.

Para descongelar, una vez se vaya a consumir, siempre ha de hacerse lentamente en nevera y nunca provocar cambios bruscos de temperatura.

10.La vista.  Por último, confiar en el sentido común es el mejor aliado. Al igual que cuando compramos cualquier otro alimento, la carne de cordero tiene que resultar apetecible a la vista. Una buena presencia, en general, ayuda a escoger fácilmente y acertar en nuestra elección.





Consejo Regulador Indicación Geográfica Protegida Cordero de Extremadura ‘Corderex’

Es el Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida para los corderos que nacen en las Dehesas de Extremadura, que protege y ampara las canales de cordero que han cumplido cada uno de los requisitos que se fijan en su Reglamento. Las canales certificadas en los mataderos, siempre llevarán un precinto de garantía numerado en el garrón de su pata, así como el sello corrido a lo largo de las dos medias canales con la mención 'CORDEREX'.







Arroz caldoso de almejas, gambas y sepia




 Ingredientes 
(4 personas)
- 300 gramos de arroz
- litro y medio de caldo
- 16 gambas
- 16 almejas
- 1 sepia 
- medio pimiento rojo
- media cebolla
- 4 dientes de ajo
- azafrán
- perejil
- sal
- pimienta blanca
- aceite de oliva virgen extra



Preparación:

L0 primero es poner durante un par de horas las almejas en agua fría con sal para que suelten la arenilla si la tuvieran
Limpiamos la sepia y la troceamos, pelamos las gambas. salamos y reservamos.

Con las cabezas, patas,... de la sepia y las gambas prepararemos  un caldo o fumé. En  una cazuela ponemos un chorreón de aceite de oliva virgen,  cuando esté caliente añadimos las morraya que hemos obtenido, salteamos con un poco de sal y añadimos el agua dejándolo hervir a fuego lento. Colamos y reservamos.

Me gusta preparar las almejas al vapor independientes por si soltaran arenilla y poder colar el agua y añadirlo al fumé. 
Reservamos las almejas abiertas.

Ahora preparamos el sofrito; picamos la cebolla, los ajos y el pimiento rojo en trozos pequeños y en una sarten con aceite de oliva virgen extra lo pochamos todo a fuego bajo añadiendo una pizca de sal y si queremos tapando para facilitar el pochado. A continuación añadimos la sepia que teníamos troceada, la doramos; añadimos las almejas ya hervidas y salteamos con un poco de perejil y una pizca de pimienta blanca. 

Añadimos el caldo o fumé y cuando empiece a hervir, le ponemos las hebras de azafrán y dejamos unos cinco minutos hirviendo a fuego bajo, para que se mezclen todos los sabores. Debemos probar por si necesitamos rectificar el punto de sal.

Por último añadimos el arroz, que dejaremos unos 20 minutos para obtener su punto de cocción.
Cuando el arroz está casi, le añadimos las gambas que hemos salteado previamente.

 

Sugerencias: 
Dejamos reposar un par de minutos y servimos.
Es conveniente tener siempre una perola de agua caliente con sal por si necesitamos añadir, para mantenerlo siempre caldoso y no se rompa la cocción.






¡Nos encanta¡ y a vosotros?